Como en muchas de nuestras publicaciones anteriores, dedicamos una parte considerable de nuestro tiempo a hablar de las malas posturas y sus efectos en el organismo.

 

En un intento por presentarles toda esa información de manera más resumida, concisa y directa nuestras próximas publicaciones les describirán de manera sencilla pero detallada todas las alteraciones que ocurren en nuestro cuerpo cuando adoptamos malas posturas, en este caso en particular AL ESTAR POR LARGOS PERÍODOS DE TIEMPO EN LA POSICIÓN SENTADO.

 

El cuerpo humano ha sido creado con un único fin: EL MOVIMIENTO, mas de 200 huesos, mas de 500 músculos, el doble de tendones y ligamentos, órganos y un gran número de sistemas corporales que funcionan para hacer que nos movamos y vivamos, por lo cual su funcionamiento depende exclusivamente del movimiento corporal y con éste se optimiza todas sus funciones.

 

Hablemos en este caso de un órgano muy importante, EL CORAZÓN, perteneciente al sistema cardiorespiratorio y cardiovascular es la bomba más importante de todo nuestro cuerpo.

Su función es hacer circular la sangre a los pulmones para su oxigenación y una vez de vuelta distribuirla a través de las arterias en toda la extensión de nuestro cuerpo, llevando a través de la sangre oxígeno, nutrientes, proteínas y todo cuanto nuestro cuerpo necesite para su funcionamiento, para luego a través de la circulación venosa eliminar los desechos filtrados por los riñones e ir de vuelta al corazón para repetir el proceso infinitamente hasta el fin de nuestros días.

 

Toda ese arduo trabajo ocurre sin cesar las 24 horas del día, 365 días al año mientras vivamos y la eficacia de ese sistema depende en gran medida de algo que la gran mayoría de las personas pasa por alto: LA POSTURA CORRECTA, el corazón y los pulmones se encuentran dentro de la caja torácica, la cual esta estrechamente relacionada con el mantenimiento de la postura, por lo cual cualquier alteración o mala alineación postural repercute directamente sobre la función del corazón y los pulmones.

 

 

 

En posición correcta la columna mantiene sus curvaturas vertebrales normales con los omóplatos más unidos en la espalda, favoreciendo así la rectitud de nuestra postura y una mayor expansibilidad del tórax, por lo cual cada órgano puede trabajar sin estar sometido a presión las costillas se pueden expandir al máximo favoreciendo la mayor entrada de aire a los pulmones y con ello una mayor oxigenación de la sangre con menor trabajo cardíaco.

En el caso contrario, una postura deficiente altera las curvaturas vertebrales incrementando su curva, ocasionando aumento de la presión en todas las vértebras y los discos entre ellas, a su vez los omóplatos se separan entre si y se desplazan hacia adelante, se comprime el tórax e impide que las costillas se exp

andan, minimizando la cantidad de aire que entra a los pulmones, lo que disminuye considerablemente la cantidad de oxigeno que los pulmones pueden aportar a la sangre, obligando así al corazón a trabajar más arduamente aumentando la frecuencia de los latidos para

 

poder cumplir con las demandas del organismo. Es decir mayor trabajo, con menor oxigenación y nutrición de nuestras células y un aumento considerable del cansancio y la fatiga que disminuye nuestra capacidad física y nuestra tolerancia a las actividades.

 

Todos estos cambios son completamente reversibles, solo hay que tener en cuenta

 

dos factores principales:

  1. Concienciar y mejorar nuestra postura corporal, ya sea de pie o sentado la rectitud de nuestra espalda y la unión entre los omóplatos debe ser constante.
  2. Llevar un estilo de vida que involucre más movilidad: lo ideal es poder realizar ejercicio físico (sea de la preferencia que usted quiera) o en su defecto aumentar los niveles de actividad física y movilidad; camine más y use menos el coche, use eventualmente las escaleras en vez de los ascensores, salga caminar al parque o a la playa, anímese a montar bici o trotar (siempre de manera progresiva y cuidando de su seguridad).

RECUERDEN LA VIDA ES MOVIMIENTO Y EMPEZAMOS A ENVEJECER CUANDO DEJAMOS DE MOVERNOS…